Es al anochecer, cuando el sol se retira de los cerros orientales, que Bogotá se deja descubrir. Durante el día puede parecer agitada y fría, pero al anochecer se vuelve pura energía sensorial. La capital moderna https://martinapffj139725.laowaiblog.com/38903989/flirtear-en-bogotá-el-ritual-de-la-vida-nocturna